Sábado, 17 Agosto 2019
Regionales

Autoridades ambientales de Antioquia brindan capacitación a soldados

De acuerdo a la Ley 1961 de 2017, por lo menos el 10% del personal incorporado por cada contingente del Ejército Nacional debe prestar servicio ambiental.

Hábitat

Cinco innovaciones colombianas que mejorarán la construcción sostenible

Estos proyectos fueron los ganadores del Premio Nacional de Vivienda de Interés Social y Sostenible. Todos tienen los mismos objetivos: aportarle al medio ambiente y a la comunidad.

Bienestar

Comienza el Sexto Festival de Cine Verde de Barichara

Hasta el 25 de septiembre diferentes locaciones de este municipio Patrimonio de la Humanidad, tendrán proyecciones gratuitas de cine nacional e internacional con temáticas ambientales, además de conversatorios, talleres de creación audiovisual y jornadas de capacitación en el cuidado del entorno.

Denuncia

Como humanidad, ya estamos viviendo al 'debe'

Este lunes 8 de agosto los recursos naturales del planeta para el próximo año ya fueron gastados y el mundo entró en déficit. Se necesitaría un planeta y medio para satisfacer el consumo total de la humanidad.

Editorial

Desideologizar el medio ambiente

Eduardo200
Por Eduardo Chávez López
Director de Catorce6

La ideologización del debate ambiental ha cobrado en el planeta su principal víctima. Se expresa en los gobiernos locales y nacionales, en el activismo, en la política y aún en la academia. Hay temas urgentes que tomadores de decisiones prefieren no abordar, pues creen que con una posición diferente estarían fortaleciendo la tendencia ideológica contraria.

Expertos en materias como calidad de aire en el  caso de Eduardo Behrentz o biodiversidad como Brigitte Baptiste y Gonzalo Andrade, han sufrido el tránsito de la adulación al matoneo en cuestión de días. Sucedió cuando sus reflexiones coincidieron y dejaron de coincidir con el discurso activista o decisiones de gobierno.

Hemos visto a Behrentz citado y descalificado por funcionarios de las dos últimas administraciones de Bogotá, según la coincidencia de sus opiniones con las decisiones que han tomado sobre emergencia ambiental o transporte público. Lo mismo ha sucedido con Baptiste, cuando se atrevió a hablar de sostenibilidad e industria en casos como la minera. También pasó con Andrade cuando la comisión de expertos sobre fracking, de la que hizo parte, entregó sus conclusiones recomendando -entre otras- un piloto experimental sobre esa práctica.

La ideologización busca a toda costa la crucifixión de un sector de la sociedad. Ella ha impedido que se incorpore responsablemente la información, la evidencia científica y el conocimiento a la discusión pública o a las decisiones de líderes, funcionarios o directivos de empresa.

Muchos militantes de izquierda han hecho de las banderas ambientales su propiedad privada. De otra parte, muchos expertos ambientales prefieren ausentarse de los debates para evitar desgastes; así se han venido aplazando discusiones sobre problemáticas de extrema gravedad que no dan espera. Un solo ejemplo son los vertimientos inadecuados que hogares, negocios e industrias hacen al alcantarillado de nuestras ciudades.

Efectivamente en sólo Bogotá, durante el último año, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado ha tenido que atender 9.300 emergencias (25 diarias en promedio) y gastar más de 4.400 millones de pesos para retirar las bolas de grasa que se solidifican en las alcantarillas de la ciudad. Todos los días las redes de alcantarillado se colmatan en zonas cercanas a restaurantes, centros comerciales o zonas industriales. Así fue muriendo el Río Bogotá; así agonizan el Río Cauca y el Río Suárez, en consecuencia se enferma gravemente el Río Magdalena.

Problemáticas como la anterior obligan a la revisión de hábitos de consumo, de producción y de formas de gestión pública; es decir, deberían estar en el primer lugar de la agenda local y nacional. Pero no está sucediendo de esta manera seguramente porque tal debate no permite crucificar al enemigo económico o político predeterminado.

Los mismos que se rasgan las vestiduras hablando de la protección de nuestras fuentes hídricas, poco hacen para evitar que estemos disputando el campeonato de ríos sucios del hemisferio.

No cabe duda que una de las prioridades ambientales del momento consiste en asumir tales discusiones sin ideología de por medio.

Editorial

El Debate sobre las licencias ambientales

Por Cecilia Rodríguez González-Rubio
Presidenta de Catorce6

La existencia de las licencias ambientales como instrumento en la gestión ambiental es tema recurrente de debate. Se suele justificar con el mal comportamiento de empresas y los daños que causan proyectos al ambiente. Sin embargo la tragedia para Colombia es que la existencia y el rigor del licenciamiento ambiental logran ocultar la falta de planeación para el desarrollo sostenible. 

Desde la perspectiva de los espacios geográficos de todo el país, los macrobiomas y los ecosistemas, la licencia ambiental, con el buen nivel de las metodologías y términos de referencia que tiene Colombia, es un instrumento de micro administración, aislado y sin guía. Los POMCA o PONCH aportan algo a la planeación integrada que un país megadiverso y pobre requieren, pero también tienen un nivel de desarticulación. No hay un soporte para estructurar la planeación del desarrollo sostenible con el cual se podrían reducir los conflictos, mejorar el estado de los recursos naturales y darles claridad a los actores del desarrollo sostenible. 

Si pusiéramos en un mapa todas las licencias ambientales y sumáramos todos los impactos, todos los permisos de captación de aguas, vertimientos, aprovechamientos forestales, emisiones al aire, etc., así como las medidas de compensación y mitigación, ¿qué resultaría? No sabemos, pero sin duda la obligatoriedad vigente hace varios años de montar en geodatabase los estudios de impacto ambiental, permitirá algún día hacer esto. Brindará una mirada más organizada pero de microscopio. 

La planeación del desarrollo sostenible del país resulta imposible con esta mirada micro y a posteriori como lo determinan las licencias ambientales. Las evaluaciones ambientales estratégicas - EAE, ya incluidas en las normas colombianas pero en desuso, podrían jugar el papel constructivo que el país reclama del sector. Brindarían un norte para todos en las regiones, autoridades, ciudadanos, empresas, academia, así como transparencia. Facilitaría todo el proceso de autorizaciones y otorgamientos de permisos. Mejoraría la gobernanza ambiental, disminuiría la inseguridad jurídica en este campo y le daría mucha legitimidad a las decisiones de las autoridades ambientales.


Columnistas Invitados

El escenario del equilibrio, una visión prospectiva

En los procesos de planificación territorial uno de los elementos más importantes que considero, es la aplicación de la prospectiva, la cual tiene como fundamento el de generar escenarios de futuros probables, posibles pero a la vez deseables con el fin de impactar el presente, una de las herramientas entre las múltiples que existen es la aplicación de los “ejes de Peter Schwartz”

Escrito Por: Jorge Alberto Sánchez Espinosa, PhD,
Presidente de la Sociedad Colombiana de la Ciencia del Suelo 2015-2016
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Jorge Alberto Sanchez

Esta herramienta consiste en generar cuatro escenarios que evidentemente pueden ser probables y posibles, pero no todos es el deseado, hay un escenario que en el proceso de planificación es el escenario deseado y que a la larga se convierte en nuestro escenario apuesta prospectivo. Buscar estos escenarios es el propósito fundamental de cualquier proceso de planificación territorial con múltiples enfoques y visión de futuro, como bien lo ha planteado el IGAC para el ordenamiento territorial, el ordenamiento productivo, el ordenamiento con enfoque de amenazas y riesgos naturales o para definir en este caso el escenario apuesta en lo que tiene que ver en el País los temas de recursos minero-energéticos versus recursos naturales como los suelos y las aguas y todas sus implicaciones en términos de ecosistemas y biodiversidad. Entonces, de acuerdo con lo anterior nuestra pregunta es ¿qué hacemos?, explotamos nuestros recursos minero-energéticos o protegemos nuestros recursos naturales en términos de suelos y aguas.

Por otra parte y en términos geográficos predomina la complejidad sobre la simplicidad, es decir las cosas son mucho más complejas de lo que uno cree, y empecemos el análisis con plantear que Colombia está en lo que conocemos como el “Circulo de Fuego del Pacifico”,  que concentra las zonas de actividad tectónica y volcánica a lo largo de la costa occidental de todo el  continente americano, el país está rodeado de varias placas tectónicas activas, entre las cuales se tienen las placas de Nazca, Cocos y la del Caribe, las cuales de una u otra manera han contribuido a la formación de la alta montaña cordillerana y en general del País. Sí no hubiese sido por esta dinámica tectónica no existiría Colombia, nos debemos a ese choque de estas placas tectónicas que han producido la elevación de nuestras cordilleras y la formación posterior de estos ecosistemas montañosos, de planicies y de valles, es así que tenemos todos los tipos de rocas, sean estas, ígneas, metamórficas, sedimentarias, de diferente edad geológica, recubrimientos de mantos de cenizas volcánicas producto de esa gran actividad durante el terciario y aún en el pleistoceno y holoceno, tenemos también todos los tipos de relieves habidos y por haber en términos geomorfológicos, todos los pisos bioclimáticos con todas las condiciones de humedad al interior de ellos y sí le sumamos las condiciones socioeconómicas, culturales y multiétnicas el resultado es una gran complejidad y esta complejidad se traduce en una gran heterogeneidad cuyo significado es una gran riqueza, somos un país rico, en suelos, en aguas, en cultura, en biodiversidad, en recursos minero-energéticos, en bosques, en todo.

Ante lo anterior, vamos a iniciar nuestro análisis prospectivo para dar respuesta a nuestra pregunta problematizadora. En el eje de las X vamos a colocar los proyectos encaminados a lograr un desarrollo minero-energético y en el eje de las Y colocamos los proyectos encaminados a la protección y conservación de los recursos naturales en términos de suelos y aguas; a lo cual se forman cuatro escenarios posibles. 

Un primer escenario que denominamos TENDENCIAL y corresponde a aquel escenario en el que todo es negativo, no hay proyectos encaminados al desarrollo minero-energéticos, ni proyectos encaminados a la protección y conservación de los recursos naturales es decir todo es informalidad y degradación de nuestros recursos suelos y aguas.  Un segundo escenario que denominamos ALTERNATIVO 1 y es aquel en el que se llevan a cabo proyectos encaminados al desarrollo minero-energéticos pero no hay proyectos encaminados a la protección y conservación de los recursos suelos y aguas, este escenario conllevaría a mejorar la calidad de vida de los habitantes en un lapso de poco tiempo y en detrimento de los recursos naturales. Un tercer escenario que se denomina ALTERNATIVO 2 y es el escenario contrario al anterior, aquí se desarrollan proyectos encaminados a la protección y conservación de los recursos naturales suelos y aguas y nada de proyectos para el desarrollo minero-energéticos, este es el escenario conservacionista, no toquemos nada y conservemos todo y por último, un cuarto escenario que denominamos el escenario del EQUILIBRIO, en donde se desarrollan proyectos minero-energéticos y a la vez proyectos encaminados a la protección y conservación de los recursos naturales suelos y aguas y este escenario para mí sería el escenario apuesta, sería mi escenario PROSPECTIVO, pero el apostarle a este escenario como deseado y realizable, requiere un componente muy alto de investigación, ciencia y tecnología, ciudadanos responsables y compromiso desde todos los estamentos del estado, una vez ubicados en este escenario planteamos las estrategias y proyectos que se lograron alcanzar con el fin de impactar el presente para lograr este escenario. Invito a los colombianos a realizar este análisis prospectivo con responsabilidad social y en beneficio del mejoramiento de nuestra calidad de vida, dentro de una rigurosa estrategia de protección y conservación de nuestros recursos naturales. EN CUÁL ESCENARIO ESTA USTED?.

Nuestra pregunta es ¿qué hacemos?, explotamos nuestros recursos minero-energéticos o protegemos nuestros recursos naturales en términos de suelos y aguas.

Editorial

El turismo de la paz

Eduardo200
Por Eduardo Chávez López
Director de Catorce6

Con humildad y pocos recursos, comunidades de zonas de conflicto y pequeños grupos de excombatientes de base, han ido logrando en el último año, lo que los gobiernos y los líderes nacionales de Farc, no han podido desde que firmaron los acuerdos: mostrarle al mundo desde su propia geografía, que la paz se construye con compromisos desde el fondo del corazón y con la decisión de actuar para jamás volver a la guerra.

Aunque no son más de diez las experiencias que hay en Colombia en las que exguerrilleros y comunidades reciben visitantes para mostrar atractivos naturales que antes solo podían disfrutar soldados y combatientes, ellas han servido para que unos y otros muestren la exuberancia de nuestra geografía recreada con historias de vida de individuos y comunidades.


Así han logrado impactar el pensamiento de decenas de nacionales y extranjeros que han logrado vencer prejuicios para el viaje, y dejarse encantar por una combinación virtuosa de paisaje, historia y experiencias actuales, que se abren paso en medio de la parsimonia oficial y la retórica de la paz que tanto abunda en nuestras ciudades.

 

En el caso de los excombatientes, los emprendimientos turísticos han sido financiados en la mayoría de los casos por ellos mismos a través del estipendio individual que el gobierno les gira cada mes. En el caso de las comunidades con lo que le pueden quitar a su normal sustento diario. Una que otra iniciativa aislada ha contado con el apoyo de la cooperación de algún gobierno europeo. A pesar de esto nadie se queja y ninguno espera nada desde el centro del poder. Solo quieren que las decisiones que desde estos se tomen, no los acerquen a una historia de violencia que no quieren repetir.

 

El abanico de destinos es muy variado, pero no alcanza a superponerse con el antiguo mapa de zonas rojas de la guerra. No obstante, alcanza para que en las páginas de promoción turística empiecen a aparecer destinos que antes solo aparecían con noticias trágicas de emboscadas o bombardeos. Por eso da gusto encontrar nombres de lugares como Ponderos en la Guajira, Uribe en el Meta, La Paz en el Cesar, Montes de María en Córdoba, o el Caguán en el Caquetá, como destinos turísticos. Pero da más gusto saber que en todos estos espacios excombatientes y campesinos forman parte de los guías que hablan de la guerra que no quieren volver a repetir.

 

Lo que debería seguir es que iniciativas como estas se alimenten de visitantes. Que sean estimuladas por programas de apoyo de fundaciones, empresas y promotores turísticos. Que desate un círculo virtuoso de la paz en el que todos aprendamos, para que la guerra sea un capítulo del pasado que no se puede volver a repetir.

Investigación

En agosto ya gastamos los recursos naturales que se generarán durante todo 2017, comenzamos a vivir a ‘crédito’

Con base en el calculo de los recursos que el planeta Tierra genera durante un año entero, para el 2 de agosto ya usamos todos los del 2017 entero. El año pasado fue el 8 de agosto, la situación se agrava.
Comunidades

Estudiantes extranjeros en escuela para aprendices de sustentabilidad en Boyacá

Jabón y champú biodegradable, amor por la tierra, espíritu de cooperación, botas de caucho y guantes de cuero son algunos de los elementos que el voluntario-aprendiz debe llevar para pasar su tiempo en la Escuela Participativa de Sustentabilidad que funciona en Santa Sofía cerca de Villa de Leyva en Boyacá.

Hábitat

La paz es una oportunidad para el país más biodiverso del mundo: Wade Davis

Uno de los antropólogos y ambientalistas más respetados del mundo estuvo en Colombia y en entrevista con Catorce6 reconoció la importancia de la paz para la protección de los recursos naturales.

Columnistas Invitados

Los pioneros latinoamericanos de la ecopolítica

Margarita Marino de Botero

Desde el documento de la Fundación Bariloche hasta el informe de Cocoyoc, los estudiosos latinoamericanos cuestionan si los modelos históricos vigentes de extracción y aprovechamiento de nuestros recursos naturales pueden aminorar la inequidad o resolver los problemas de la pobreza, si la manera como producimos y consumimos destruye los bienes naturales, modifica sus paisajes, altera ecosistemas, crea exclusión social en las grandes urbes, impide el fortalecimiento de opciones locales y construye aspiraciones y corrientes contrarias a la defensa del ambiente sano y a su preservación en el tiempo.

Tiene todo que ver con el sentido de nuestras visiones del desarrollo, las nuestras y las de nuestra historia ancestral, de lo que queremos, diseñamos y hacemos. Cómo construimos sociedad y cultura, comportamiento y valores. Cómo actuamos, cómo vivimos y cómo queremos vivir. Una prosperidad sin destrucción ambiental irreversible supone proponer una economía que contemple los bienes y servicios ambientales, pero sobre todo un estado con legitimidad ecológica, una política ambiental que dé valor y sentido a la naturaleza como bien intrínseco, bien público, social, cultural y de bienestar común. Un compromiso político regional y global para la defensa ambiental a través de la información, la educación y una ciencia incluyente que impulse un cambio cultural universal.

Una prosperidad sin destrucción ambiental
irreversible supone proponer una
economía que contemple los bienes y
servicios ambientales

“Nuestra Propia Agenda”, un documento elaborado por más de 30 expertos latinoamericanos hace 30 años con ocasión de “La Cumbre de la Tierra - Río92”, reconoció la historia ambiental de la región, la disponibilidad de sus recursos y bienes ambientales, las históricas modalidades de extracción y disposición de los recursos, examinados especialmente por su importancia para las economías y las rentas nacionales, y demostró el negativo impacto ambiental de los dos últimos siglos en la ocupación y uso del territorio y los espacios naturales.

Anotó con firmeza las evidentes contradicciones dentro de la modalidad de desarrollo prevaleciente en la región, los conflictos cada día más fuertes entre el crecimiento y el medio ambiente. Formuló las preguntas pertinentes y previno las consecuencias de un desarrollo limitado y equivocado y rescató los indudables aportes que el pensamiento ambiental había realizado en el periodo 1950-1990, resaltando sus aspectos distintivos e innovadores, que apuntan al corazón de las agendas de política pública.

Los ambientalistas latinoamericanos enfatizaron un aspecto esencial de lo ambiental, la incidencia de la actividad humana y el efecto de los modelos económicos. Admitiendo problemas globales, como la reducción o eliminación de la contaminación, propusieron ampliarlo a generar un planteamiento político sobre las alternativas de desarrollo local regional y global. “Ante los fuertes embates naturales y sociales que sufren nuestros sistemas ecológicos y sociales, ¿cuál es el grado de elasticidad que es posible prever?, ¿cuál es la capacidad que tendremos hacia el futuro cuando el cambio climático y el cambio global tensen cada vez más nuestros límites y pongan en
serios desafíos el mantenimiento de nuestras sociedades?”*.

Considerando que el planeta es el único hogar de que dispone el género humano, “nuestra casa común”, como expresa el pontífice Francisco, existen razones apremiantes para esta discusión que nos lleva a explorar las posibilidades del desarrollo sostenible y la forma de minimizar los impactos humanos negativos para el funcionamiento de los sistemas de la Tierra, sistemas sin los cuales es imposible la vida. Confirmar lo obvio: la salud de la naturaleza es la salud de la humanidad.

* Sejenovich, H. (coord.); Slutzky, B.; Cabrera, S., y Aguirre, P. (2012). Rescatando la historia perdida. El pensamiento ambiental latinoamericano a la luz de las contradicciones actuales del desarrollo.

Actual

Minambiente rechaza la caza deportiva de fauna silvestre en Colombia

Es la primera vez que se incluye en el Plan Nacional de Desarrollo la formulación de la Política Nacional de Protección y Bienestar de Animales Domésticos y Silvestres.
Internacional

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