Domingo, 17 Noviembre 2019
Internacional

Acuerdo en París: muchas metas y pocas reglas

Tras el acuerdo unánime en la COP21 de mantener la temperatura promedio de la Tierra por debajo de los 2 grados y de llegar a 1,5 grados para fin de siglo, organizaciones de la sociedad civil, como Greenpeace, alertaron que el documento no establece los medios para alcanzar esas metas.

La única solución que ven viable es abandonar totalmente los combustibles fósiles para 2025, hacer uso inmediato y globalde las energías renovables y frenar definitivamente la deforestación para 2020. “Las vidas que se perdieron como consecuencia de los efectos del clima y ​​las que hoy están al borde del precipicio por el continuo aumento de las temperaturas exigen una acción urgente”, advierte la organización.

El texto final establece una revisión cada 5 años de los compromisos voluntarios presentados por cada uno de los países (conocidos como INDC por su sigla en inglés), a fin de lograr un compromiso mayor que permita avanzar hacia una descarbonización del planeta y lograr “neutralidad” de emisiones a partir de 2050.

El exministro de Ambiente Manuel Rodríguez Becerra opinó en su columna de El Tiempo que los empresarios latinoamericanos deberían aprender de esa “descarbonización” de la economía, porque “aún se está lejos de seguir las recomendaciones efectuadas por la ciencia, lo que es una grave expresión del déficit de liderazgo político global”.

En materia de financiamiento (quién y cómo se cubren los costos de la mitigación y la adaptación), los países con mayores capacidades y responsabilidades históricas brindarán apoyo financiero a aquellos que más sufren las consecuencias del cambio climático. Para ello, se definió un piso anual de 100 mil millones de dólares desde 2020 hasta 2025.

“La posibilidad de lograr un cambio rotundo depende de una verdadera voluntad política de los países y del movimiento social, del poder de presión que sobre los líderes delmundo puedan ejercer millones de personas comprometidas con la causa”, expresó Martín Prieto, director ejecutivo de Greenpeace Andino.

El documento final se firmará en abril de 2016 en Nueva York por todos los miembros que forman parte de la Convención, y luego quedará abierto durante 18 meses para que cada país lo ratifique internamente.

Conozca el texto completo del Acuerdo de la COP21 aquí.

 

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Columnistas Invitados

Crecimiento verde: más que innovación una solución

Escrito por Álvaro Henao Mera
Abogado, fundador firma Manglar Abogados, exasesor MinAmbiente, Profesor Universidad del Rosario, Icesi, Javeriana
Foto Alvaro Henao
 
La escasez de recursos naturales renovables y no renovables, así como también el daño actual por el uso indiscriminado de los mismos, ha hecho que tengamos la necesidad de propender por la creación de políticas que impulsen la innovación como base de un crecimiento sostenido. Con ello sin duda, se da lugar a la creación de nuevas oportunidades económicas, manteniendo la capacidad de proveer los bienes y servicios ambientales.

En Colombia (CONPES 3934 de 2018) se calcula que anualmente el Estado invierte un total de 16,6 billones de pesos (2.08%. del PIB) en inversiones relacionadas con el agotamiento de los recursos naturales, y aunque seamos uno de los países más ricos en biodiversidad, nuestra economía aún no plantea una contribución a la diversificación de la economía basada en la creación de nuevos incentivos en los bienes y servicios ambientales. Según datos del Departamento Nacional de Planeación – DNP (2017) Colombia es ineficiente en el uso del agua, la tierra y las materias primas, lo que genera bajos ingresos por el uso de sus recursos, identificando como principales problemáticas la baja diversificación de la matriz eléctrica, el desarrollo incipiente de negocios verdes, el ineficiente uso del recurso hídrico y bajo nivel en el reúso de aguas grises residuales y lluvias, la baja productividad del uso de la tierra y deficiente desempeño ambiental del sector agropecuario en Colombia, entre otros.

Es precisamente bajo este contexto que se vuelve necesario para los diferentes sectores apostar por la innovación en el manejo de los recursos naturales, teniendo siempre en consideración tres puntos importantes a la hora de argumentar su relevancia. El primero de ellos es el punto económico, el segundo el legal y el tercero es la mirada del consumidor.

Desde el punto económico, vale la pena destacar que los procesos de innovación en crecimiento verde, en ocasiones se tornan costosos, bien sea porque implican una labor de renovación tecnológica, o porque los insumos que se deben modificar exceden en valor los insumos utilizados en procesos tradicionales. Dichos cambios en costos, requieren diferentes incentivos para las empresas, con el ánimo de incrementar los procesos de producción sostenibles. En materia económica, vale la pena analizar (a modo de ejemplo), cómo el Plan Nacional de Desarrollo (Ley 1955 de 2019) le está apostando a la innovación. Para citar tan sólo un ejemplo, vale la pena destacar el artículo 174 del PND, el cual determinó incentivos a la generación de energía eléctrica con fuentes no convencionales, buscando el fomento a la investigación, el desarrollo e inversión en el ámbito de producción y la gestión eficiente.

En materia legal ambiental, nuestra legislación seguirá tranformándose, y noticias relacionadas con la existencia de nueva regulación que propenda por la eliminación del plástico, la obligatoriedad de los procesos de reciclaje, ahorro en el consumo de agua, políticas de reúso, implementación de nuevos valores máximos permisibles de cargas contaminantes, obligatoriedad de implementación de energías renovables, u otras muchas normas, serán cada vez más usuales. Así por ejemplo, vale la pena llamar la atención como la Directiva EU 2019/904 del Parlamento Europeo dispone prohibir para el 5 de junio de 2021 la introducción al mercado de productos de plástico de un sólo uso. Dicha norma, que no tiene una injerencia directa en Colombia, muestra realmente que la preocupación por un crecimiento verde, es una política global, que tarde o temprano terminará impactando nuestra legislación.

Por último, vale la pena destacar que la nueva generación de consumidores le apuesta a un cambio estructural para la reducción del impacto ambiental, siendo en consecuencia cada vez más usual, que de manera orgánica, el consumidor elija productos que le apuesten a un uso racional y sostenible de los recursos naturales y que se invierta cada vez más, en el concepto de marketing verde, que sin duda ha demostrado que puede dejar réditos en el posicionamiento de la marca.

Estas razones anteriormente expuestas, sumada a la más importante que es garantizar los recursos naturales a nuestras generaciones futuras, hacen pensar que el crecimiento verde más que una innovación es hoy en día una solución que permitirá ir a la vanguardia en el marketing y en el cumplimiento de la normatividad. 

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Bienestar

Menos del 50% de la tinta de impresora se alcanza a utilizar

A pesar del elevado costo de la tinta, nuevas pruebas demuestran que gran parte de lo que se compra podría nunca llegar a la página impresa.
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Muere en accidente de káyac el millonario ecologista Douglas Tompkins

El millonario ecologista estadounidense Douglas Tompkins, fundador de las marcas de ropa North Face y Esprit, murió este miércoles en la Patagonia chilena debido a una severa hipotermia, tras sufrir un accidente en su káyac en el lago General Carrera, en la frontera entre Chile y Argentina.

Un fuerte viento, que generó olas hasta de tres metros, causó la volcadura de la embarcación en la que viajaba Tompkins junto a otras cinco personas. Tras el naufragio, tres de los ocupantes llegaron nadando hasta un islote cercano, pero el magnate de 72 años y otros dos pasajeros permanecieron durante varios minutos en las frías aguas antes de ser rescatados.

El empresario fue el creador de las marcas de ropa Esprit (que hoy cuenta con más de 900 tiendas en 40 países) y North Face, destinada en un principio para practicantes de deportes al aire libre y que se popularizó entre el público general a partir de los 90.

Tras amasar su fortuna y vender su participación en ambas empresas (entre otras cosas por considerar que el consumismo representado en marcas como Esprit colaboraba con la destrucción del medio ambiente), Tompkins se radicó en una pequeña granja en Chile y dedicó millonarios recursos para comprar grandes extensiones de tierra en la Patagonia para convertirlas en parques protegidos.

Creó la Foundation for Deep Ecology, para apoyar a los ecologistas, y la Conservation Land Trust, con el fin de financiar proyectos ambientales en Argentina y Chile, entre ellos el Parque Nacional Corcovado, el sexto más grande de Chile, que fue posible gracias a una donación de más de 200 mil hectáreas.

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Nobel de economía por trabajo sobre impuestos al carbono y crecimiento sostenible

William Nordhaus y Paul Romer han hecho extensas investigaciones sobre la forma de integrar la sostenibilidad y el crecimiento económico mundial.
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Normas forestales, en pañales para la economía de la paz

Con la finalización del X Congreso Latinoamericano de Derecho Forestal Ambiental que llevaba como lema “Bosques, Gente y Paz, una oportunidad para la integración latinoamericana”, se resaltó la existencia de técnicas que permiten un aprovechamiento sostenible del bosque natural. De igual manera la necesidad de reorientar el marco legal forestal para que propicie la paz y la prosperidad del sector.

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