Miércoles, 8 Abril 2020

Según el informe de BlackRock, con la actual mayoría de empresas aplicando economía lineal, para 2050 el mundo podría estar produciendo 3.400 millones de toneladas de residuos cada año.

Tradicionalmente, el sistema de producción y consumo ha funcionado de manera lineal es decir, los productos se diseñan para ser fabricados, consumidos y desechados tras un único ciclo de vida. Sin embargo, según lo explica BlackRock , esto implica un alto costo ambiental, debido entre otras a la inmensa cantidad de residuos que termina en los rellenos y depósitos de basura.

En contraste, la economía circular es un sistema de aprovechamiento de recursos donde priman la reducción, reutilización y reciclaje en el que los residuos se convierten en recursos. 

El modelo lineal, supone la extracción de recursos, su tratamiento para convertirlos en materiales y su montaje para dar lugar a un producto o servicio que termina por convertirse en residuo. Todas estas fases implican un importante consumo energético y de recursos y la emisión de gases contaminantes.

Por el contrario, la economía circular busca el aprovechamiento de los recursos de todos los ciclos de vida del producto. De igual modo, evalúa el impacto ambiental desde el diseño, la adquisición de materias primas, la fabricación y transporte, hasta su consumo final. Los recursos utilizados podrán ser reutilizados en las diferentes etapas o para crear nuevos productos siempre con la idea de alargar la durabilidad de los mismos. 

La economía no se limita únicamente a los bienes de consumo ya que también está presente en otro tipo de servicios como por ejemplo la tecnología. Por ejemplo, la industria puede aprovechar los residuos del sector agrícola y forestal para generar energía sostenible en plantas de biomasa fusionando la economía circular con energías renovables.

Otro ejemplo es el uso de césped sobrante, como abono para jardinería. En resumen, la economía circular reduce el consumo de recursos, aumenta su durabilidad y reduce la generación de residuos.

Una cultura de consumo

De acuerdo a los autores del texto, la producción en masa está haciendo que los productos sean más baratos, estén más disponibles y sean más fácilmente desechables, lo que brinda niveles de confort material inimaginables para las generaciones anteriores.

Asimismo, señalan que las empresas están fabricando nuevos productos a un ritmo frenético para mantenerse al día con la demanda global, consumiendo recursos finitos como si la tierra tuviera un suministro infinito.

Los intensos efectos de este consumo masivo son visibles en múltiples industrias:

Construcción: se espera que los residuos de la construcción alcancen 2.200 millones de toneladas anuales para 2025.
Moda rápida: aproximadamente el 87% de la ropa se desecha o se quema cada año, con un costo de US $ 100 mil millones.
Plásticos: más del 95% del valor de los envases de plástico se desperdicia cada año, con un costo de hasta US $ 120 mil millones.

Un cuento de dos economías
El artículo de BlackRock, actualmente la mayor parte del mundo sigue las prácticas de Take-Make-Waste de la economía lineal, con poca consideración por el uso futuro de estos recursos y productos. Desafortunadamente, la mayor parte de esto termina en vertederos: para 2050, podríamos estar produciendo 3.400 millones de toneladas de residuos cada año.

La economía circular, por el contrario, se centra en rediseñar nuestros sistemas, procesos y productos para permitir que los productos se utilicen por más tiempo, se reutilicen o se reciclen de manera más eficiente.

Las empresas y los gobiernos que eligen adoptar un modelo económico circular podrían terminar ahorrando 600 mil millones de euros (663 mil millones de dólares) anualmente, y potencialmente agregar 1,8 billones de euros (2 billones de dólares) en beneficios adicionales para la economía general de Europa.

Diseñando un futuro mejor
Tres factores principales están impulsando el cambio gradual y global hacia una economía circular.

Económico
Las empresas necesitarán cambiar de prácticas derrochadoras a prácticas sostenibles, y muchas están dando pasos hacia un futuro mejor. El Compromiso Global de la Nueva Economía del Plástico fue firmado en 2018 por más de 400 organizaciones para eliminar los desechos plásticos y la contaminación.

Regulador
Las regulaciones, como las prohibiciones de los plásticos de un solo uso y las importaciones internacionales de desechos, son cada vez más estrictas, y algunos gobiernos también ofrecen incentivos fiscales para las corporaciones que siguen prácticas sostenibles.

Sociedad
Más consumidores están investigando y cuestionando activamente los impactos de los productos que compran, y la demanda de los consumidores muestra una preferencia por productos y prácticas reutilizables.

Si bien hoy en día pocas empresas públicas utilizan activamente una economía circular, varias marcas importantes lideran las prácticas comerciales sostenibles como por ejemplo:

Philips: Light-as-a-service que proporciona acceso a la iluminación en lugar de la propiedad de las bombillas
Levi Strauss: reutilizando prendas viejas en aislamiento de edificios, tapicería y ropa nueva
Toshiba: primera impresora multifunción, el tóner borrable sensible al calor puede realizar hasta cinco reimpresiones por página
Renault: Renovado los viejos trenes de transmisión de vehículos, motores y cajas de cambios a una condición casi nueva


Las empresas y los gobiernos de la economía circular tienen una ventaja estructural para resolver algunos de los problemas económicos más importantes del mundo, dándoles un mercado sólido a largo plazo para bienes y servicios, el potencial de reducir costos y abrir nuevas y rentables corrientes comerciales.

 

Economía circularFuente: VisualCapitalist

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