Miércoles, 28 Febrero 2024

El informe ofrece perspectivas sobre cómo las carnes de origen vegetal y otras innovaciones podrían ser alternativas sostenibles.

 Carne hecha en laboratorio/Bing Microsoft IA/

 

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ofrece un análisis detallado sobre nuevas opciones emergentes que podrían revolucionar nuestro sistema alimentario y mitigar la huella ambiental de la ganadería.

El informe, titulado "¿Qué se está cocinando a fuego lento?", se enfoca en tres tipos de alternativas: carnes de origen vegetal, carne cultivada a partir de células animales y productos ricos en proteínas derivados de la fermentación rápida por microorganismos. Estas innovaciones no solo tienen el potencial de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también podrían abordar problemas como la deforestación, la contaminación del agua y la pérdida de biodiversidad.

Estas alternativas pretenden hacer frente a la triple crisis planetaria (la crisis del cambio climático, la crisis de la biodiversidad y la pérdida de naturaleza, la crisis de la contaminación y los desechos). Por lo cual, la Directora Ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, destaca la importancia de estas alternativas no solo para el medio ambiente sino también para la salud humana.

El informe señala que los productos animales convencionales no solo están vinculados a desafíos ambientales, sino también a problemas de salud pública como enfermedades cardiovasculares, la propagación de enfermedades zoonóticas como el COVID-19 y la resistencia antimicrobiana. Los sistemas alimentarios son responsables de cerca del 30% de las actuales emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero (GEI), y los productos de origen animal representan casi el 60% de dichas emisiones. 

A pesar de los beneficios de estas alternativas, el informe también señala desafíos. Algunos productos vegetales procesados podrían tener impactos negativos para la salud, y la aceptación social y cultural será crucial en la adopción de estas alternativas. Sin embargo, con un mayor apoyo gubernamental y transparencia en la investigación, estas innovaciones podrían ser clave para un sistema alimentario más sostenible, saludable y humano.

La producción y consumo de carne y lácteos amenazan con aumentar un 50% para el 2050, la búsqueda de alternativas sostenibles se vuelve imperativa.

El plato del futuro podría no depender exclusivamente de productos animales convencionales. Explorar estas alternativas no solo ofrece beneficios ambientales, sino que también presenta una oportunidad única para repensar nuestra relación con la comida y cómo impacta nuestro planeta.

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