Miércoles, 21 Noviembre 2018
Por medio de un modelo de simulación, identificaron las emisiones de CO2 por el uso y disposición final de celulares en el país.

El celular es una de las principales fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero, por ser uno de los aparatos de mayor consumo y de menor tiempo de vida útil, además de generar residuos tóxicos al momento de su disposición final. 

Este panorama motivó a David Ruiz, estudiante de Ingeniería Ambiental de la Universidad Central, bajo la dirección de la profesora Sandra Bautista, a aplicar un modelo de simulación para identificar la generación de residuos generados por celulares cada año en Colombia.

Los investigadores de la Universidad Central crearon una serie de ecuaciones para simular la generación de los residuos de celulares en un ciclo de vida de cuatro años, asumiendo que los teléfonos móviles en Colombia tienen un tiempo de vida útil de dos años, y que algunos son reusados por dos años más.

También se tuvo en cuenta la importación de equipos, el consumo de energía por teléfono móvil, el factor de emisión de CO2 reportado por el Sistema Interconectado Nacional (Unidad de Planeación Minero Energética), el peso promedio de los teléfonos móviles, y los resultados de encuestas aplicadas entre al año 2008 y 2014 sobre el uso del celular.

Según los resultados arrojados por el modelo que crearon, en el año 2016 se emitieron 843,3 toneladas de dióxido de carbono. Según Ruiz, “nosotros como usuarios de teléfonos móviles contribuimos con 239,6 toneladas que son necesarias para el funcionamiento de los celulares debido al consumo de energía eléctrica”. Las 603,7 toneladas de CO2 restantes corresponden a la disposición final que se realiza en Colombia de estos aparatos, ya que muchos de ellos llegan a los rellenos sanitarios. “Podemos comparar estas emisiones con el uso de 95.739 galones de gasolina en vehículos automotores en casi 5 millones de kilómetros recorridos”, explica la docente Sandra Bautista.

ResolCel                                                                           Imagen tomada de www.despertandoconcienciaplanetaria.wikispaces.com

Según el estudio, alrededor de 20 millones de teléfonos móviles fueron desechados en el 2016, lo que en peso serían aproximadamente 2.500 toneladas, equivalentes a casi la mitad de toda la basura generada en Bogotá en un día.De acuerdo con los resultados del modelo aplicado por los investigadores, entre los años 2017 y 2030 se habrán desechado casi 400 millones de celulares, equivalentes a unas 50 mil toneladas de CO2. 

La profesora  Sandra Bautista asegura que “se deben fortalecer las políticas que obligan a las empresas que comercializan los celulares, los fabricantes de pilas, baterías, lámparas fluorescentes, entre otros; a comprometerse con la gestión pos consumo de tales residuos potencialmente peligrosos, y garantizar su aprovechamiento”.

Fuente: Comunika / Univesidad Central
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