Sábado, 19 Agosto 2017

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Una empresa israelí construye carreteras que, mediante inducción electromagnética, alimentan a los coches eléctricos con energía renovable. Ya se realizan pruebas en Tel Aviv – Israel y luego se implementarán en Europa.

Oren Ezer y Hanan Rumbak, dos emprendedores israelíes, crearon "ElectRoad", un concepto que aspira a revolucionar el mercado mundial del transporte. "La idea básica es la transferencia electrónica inalámbrica. Estamos usando la tecnología que inventó Nikola Tesla hace 100 años. Transferimos electricidad a una bobina que crea un campo electromagnético a su alrededor. A su vez, este campo electromagnético crea una corriente en otra bobina" afirma Ezer.

El equipo ya ha realizado testeos exitosos en Israel: "Hicimos una prueba de concepto con un auto eléctrico. El año pasado lo probamos en una calle de Tel Aviv, en una vía de 15 metros. Nos sentimos muy satisfechos con los resultados. Ahora estamos escalando el sistema para poder darle electricidad a un autobús".

Por ahora quieren enfatizar en el transporte público, ya que cuentan con el apoyo y respaldo de distintas entidades gubernamentales y trabajan en conjunto con la Universidad de Technion - Instituto Israelí de tecnología.

Es importante destacar que toda la energía que se utilice será aportada, en un 100%, por fuentes de energías renovables. Como explican sus creadores "todo el desarrollo comenzó a partir del desafío de pensar alternativas  lo más sustentable y ecológicas posibles a la problemática del transporte".

Noticia Julio31                                                                         Foto tomada de www.infobae.com

La diferencia de esta tecnología con otras que han intentado aportar algo similar,  es que es la única que ha podido demostrar viabilidad económica, ya que la solución es genérica y fácilmente aplicable a todos los vehículos eléctricos.

En cuanto a la infraestructura necesaria, Ezer explica que cuentan con una tecnología muy flexible. "Sólo se necesita cobre y caucho, y el despliegue es rápido y fácil. Se puede adaptar un kilómetro de camino en apenas media jornada". La instalación requiere un rascador de asfalto que pueda cavar una canaleta de 8 centímetros de profundidad en la que se colocan las tiras de carga de energía inalámbrica.

Luego se rellena el asfalto y se distribuyen inversores inteligentes, con comunicación en tiempo real, en las veredas. El vehículo va equipado con una bobina, en la parte de abajo, que recibe la energía que es transferida a 24 centímetros de distancia. La seguridad del conductor y pasajeros no se ve afectada ya que la radiación es minimizada y protegida localmente.
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