Miércoles, 21 Noviembre 2018
La creadora es Suzanne Lambert, estudiante de maestría, quien explica que el proceso para lograrlo es similar al de las conchas marinas.
bioladrillo     Suzanne Lambert, creadora del ladrillo con el Dr. Dyllon Randall del Departamento de Ingeniería Civil y su estudiante                                                          Vukheta Mukhari. / Foto: Universidad de Ciudad del Cabo -UCT-

El primer ‘bio-ladrillo’ del mundo producido a partir de la orina humana fue presentado por la estudiante de maestría en ingeniería civil de la Universidad de Ciudad del Cabo (UCT), Suzanne Lambert.

Los bloques se crean a través de un proceso natural llamado precipitación de carbonato microbiano, que básicamente es igual a la forma en que se forman las conchas marinas, según el investigador Dyllon Randall, supervisor del proyecto de investigación de Lambert y profesor de la Universidad.

En términos relativamente sencillos, el proceso empieza cuando la arena suelta se llena con bacterias que producen una enzima llamada ureasa. Esa enzima descompone la urea en la orina mientras produce carbonato de calcio a través de una reacción química compleja. Esto cementa la arena, creando el ladrillo.

El desarrollo es una buena noticia para el medio ambiente y el calentamiento global, dice la Universidad, ya que los ladrillos biológicos se fabrican en moldes a temperatura ambiente. Los ladrillos normales se calientan a temperaturas de alrededor de 1 400 ° C y producen grandes cantidades de dióxido de carbono.

El estudio es tan innovador que incluso se puede decidir la fuerza de los ladrillos biológicos, la cual dependería de las necesidades del cliente.

"Si un cliente quisiera un ladrillo más fuerte que un 40% de piedra caliza, permitiría que la bacteria fortaleciera el sólido haciéndolo crecer por más tiempo. Cuanto más tiempo permita que las pequeñas bacterias produzcan el cemento, más fuerte será el producto. Podemos optimizar ese proceso", dijo Randall.

El concepto de usar urea para cultivar ladrillos se probó en los Estados Unidos hace algunos años con soluciones sintéticas, pero el ladrillo de Lambert usa orina humana real por primera vez, con importantes consecuencias para el reciclaje de residuos.

Y eso no es todo. Además, el proceso de bio-ladrillo produce como subproductos nitrógeno y potasio, que son componentes importantes de los fertilizantes comerciales. Alrededor del 97% del fósforo presente en la orina se puede convertir en fosfato de calcio, el ingrediente clave en los fertilizantes que sustentan la agricultura comercial en todo el mundo.
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