Ambientalistas y líderes sociales, siguen en pie de lucha por las no reparaciones de quienes explotan petróleo y contaminan con enormes perjuicios para la comunidad.
/MansarovarCon la llegada hace más de seis décadas de la primera multinacional petrolera a la región del Magdalena Medio, más exactamente al municipio de Puerto Boyacá, la Texas Petroleum Company alcanzó a producir más de 40.000 barriles diarios. Sin embargo, por esta actividad empieza a ser contaminada la ciénaga de Palagua, sus humedales adyacentes, sus quebradas, así como la deforestación de centenares de hectáreas de bosques, la cual desplazó de su hábitat toda una exuberante variedad de fauna. De la misma manera, se ha evidenciado el declive paulatino de varias especies de peces como el Bocachico, Bagre, Blanquillo, Mueluda y Barbudo. Hoy solamente subsiste el 5% de la población piscícola de lo que fue antes; los derrames de crudo a la ciénaga y la invasión de una maleza conocida como Buchón, Tarulla o Junco, traída por los norteamericanos con el fin de adsorber el curdo del agua, resultaron deteriorando las condiciones de este ecosistema.
El futuro de la ciénaga es crítico; más de 50 años después de un derrame de crudo por un oleoducto que llegó hasta la ciénaga, se han seguido presentando vertimientos de crudo por tuberías obsoletas. El derrame de crudo, genera un movimiento para hacer las respectivas reclamaciones a la multinacional petrolera por parte de la comunidad hace cerca de 30 años, incluyendo denuncias y acciones populares entre los años 1.994 y 1.995.
El 30 de septiembre de 1993 nace la primera resolución que obliga la reparación a la ciénaga, demandada del entonces Instituto de los Recursos Naturales Renovables y del Ambiente INDERENA, de la cual luego asumió responsabilidad el Ministerio del Medio Ambiente. Esta demanda, exige la defensa de las aguas, ciénagas, humedales, ecosistemas y demás recursos naturales obligando a la Texas Petroleum Company y a la Empresa Colombiana de Petróleos Ecopetrol, ya posicionados en las operaciones de campo Velásquez y campo Palagua respectivamente, a cumplir con la recuperación de los daños ambientales.
En 1.993 se conmina a la Texas Petroleum Company y a Ecopetrol a un plan de Reparación y Manejo Ambiental de la Ciénaga para reforestar la cuenca, remover Tarulla, hacer repoblación piscícola, descontar, extraer tuberías averiadas contaminantes, entre otras actividades. No obstante, al vender la Texas estos campos Petroleros a Omimex, esta última no cumple lo enmendado y procede a vender el campo a la multinacional Mansarovar Energy, quien se ha caracterizado por la mezquindad e incumplimiento frente al pasivo ambiental.
Reunión, Hernando Muñetón Bustamante, Presidente Federación Nacional de Pescadores
Reunión, Hernando Muñetón Bustamante, Presidente Federación Nacional de PescadoresEn 1994 se generan dos acciones populares por parte de la comunidad pesquera del municipio de Puerto Boyacá, habiendo fallado a favor de estos, por lo que se ordena en el juzgado Sexto Civil del Circuito de Bogotá que a su vez es retomado por la procuraduría 27 Delegada para Asuntos Agrarios y Ambientales, cumplir con la reparación. Sin embargo, más de 20 años después no ha sido cumplido el fallo en todos sus componentes.
El pasado lunes 21 de mayo, en la Procuraduría General de la Nación, se retoma este fallo, presidido por el procurador Delegado y con la presencia de funcionarios de la ANLA, el Ministerio del Medio Ambiente, la Defensoría del Pueblo, Mansarovar Energy y cinco representantes de la comunidad y organizaciones defensoras de la ciénaga, entre ellos la fundación comunidades Unidas de Colombia y la Federación de Pescadores Artesanales y Ambientalistas FECOLPAA; a esta no asistió Ecopetrol, entidad a la cual le compete el asunto teniendo en cuenta con la resolución 0782.
Durante más de tres horas y media se denunciaron todos los argumentos, la citación de autos y más de 25 resoluciones emanados de las mismas autoridades. El resultado que se logró fue que se establecieran compromisos para dar cumplimiento a la reparación y recuperación de la ciénaga, a través del comité de verificación y seguimiento a la comunidad, para adelantar nuevos estudios sobre el estado actual de la ciénaga así como el compromiso de que se cumplan en su totalidad todas las fases ambientales.



















