Viernes, 24 Mayo 2019

Los derrames de petróleo de otras épocas siguen flotando en la ciénaga. Nadie hace nada, las Corporación Autónoma Regional de Boyacá no se pronuncia.

  DSC 4339.jpg Cortesía de Jerry Riveros Mosquera                                                                    Cortesía Jerry Riveros / Ciénaga de Palagua

Transcurrían los años 30, cuando la Texas Petroleum Company, empezó a realizar las primeras exploraciones petroleras en el valle del Magdalena Medio.

Por aquella época eran pocos los hombres que se arriesgaban con machete en mano, a adentrarse en medio de la selva tropical que caracteriza a esta zona, para poder llegar a las partes más remotas donde se esconde el oro negro.

La fuerte humedad y los registros que advertían que en la región existía una alta posibilidad de contagio de enfermedades letales como la Malaria, no fueron impedimento para desarrollar uno de los proyectos petroleros más importantes para la Colombia de aquella época, la historia de Campo Palagua se comenzaba a escribir.

Antes del arribo de los primeros exploradores petroleros, algunos campesinos ya estaban instalados en la zona, corría la década de los 50 y los colonos se dedicaban a labores como la extracción de madera y pesca artesanal en la Ciénaga de Palagua. Con la llegada de sus nuevos vecinos, muchos de estos moradores se sintieron atraídos por el boom petrolero.

 

IMG 20180203 WA0004.jpg Cortesía Bernardo Flórez Brayan Camargo                                                                      Cortesía Bernardo Flórez

Uno de los primeros colonos en asentarse en estas tierras fue don José María Valencia, un curtido campesino quién llegó a la Ciénaga hace más de 60 años y desde hace 50 es vecino del Campo Palagua. Con su voz entrecortada por el paso de los años, nos cuenta que la armonía con sus vecinos petroleros, duró hasta que el campo, fue devuelto por la TEXAS PETROLEUM COMPANY a ECOPETROL y este lo entregó al actual operador ISMOCOL JOSHI Y PARKO - UT IJP. Con este iniciaron los problemas, cuando los propietarios de fincas, moradores de la ciénaga y ambientalistas, empezaron a denunciar los malos manejos ambientales.

Pero el tema de pasivos ambientales y vertimiento de crudo a la Ciénaga de Palagua no es nuevo, por muchos años la Texas Petroleum Company, tuvo inconvenientes en su operación. Por aquella época poco se denunciaba, no había las normas ambientales que hay hoy y era escaso el control de las autoridades ambientales. No solo eso, la Texas gozaba de lo que les hace falta a los actuales operadores; la simpatía de los moradores. Ello era debido a la inversión social que hacían en la comunidad, como mejoras y apoyo a la escuela rural, servicio de transporte para la comunidad de la región, atención de los médicos de la empresa a los habitantes de la ciénaga, suministro de medicamentos gratuitos, contratación de la mano de obra local, entre otros beneficios, que poco a poco fueron eliminados con la partida de la Texas.

IMG 20180203 WA0006.jpg Cortesía Bernardo Flórez Brayan Camargo                                                                       Cortesía Jerry Riveros

Pero, ¿por qué es tan importante este ecosistema para la región?, la ciénaga de Palagua, es uno de los cuerpos de agua más importantes del Magdalena Medio, se ubica a unos 40 minutos del municipio de Puerto Boyacá, es una ciénaga primaria que nutre de peces al río Magdalena. Dentro de la ciénaga se encuentran sitios pantanosos y humedales, que actúan como salacunas de las especies, abundante vegetación acuática e islas. Este cuerpo de agua tiene una extensión aproximada de 300 hectáreas, y en ella habita gran cantidad de insectos, reptiles, anfibios, mamíferos de tamaño pequeño y unas 160 especies de aves.

Pero los problemas entre comunidades y empresa, no solo se presentan en el Campo Palagua, al otro lado de la ciénaga, la multinacional MANSAROVAR ENERGY COLOMBIA LTDA., de capital chino e indio, opera el campo Velásquez. Este campo es el único en Colombia donde el Estado cedió la propiedad sobre el suelo y el subsuelo, en su momento a la Texas Petroleum Company. Allí, se han presentado problemas entre los habitantes de la vereda Calderón y los operadores del campo, por la alta concentración de metales pesados y barro en el agua que sacan por medio de pozos profundos para el consumo diario, además algunos ganaderos denuncian que sus vacas caen en los bajos donde hay residuos de crudo, lo que termina matando los animales, ante lo cual no reciben respuesta por parte de la empresa.

IMG 20180203 WA0007.jpg Cortesía Bernardo Flórez Brayan Camargo                                                                     Cortesía Jerry Riveros

Pero estas no son las únicas denuncias de las que se tienen reporte. Recientemente en uno de los canales nacionales más importantes del país, se apreciaban imágenes de los peces literalmente luchando por respirar en la ciénaga de Palagua, vacas nadando en petróleo, y pastos contaminados, esto debido a los vertimientos de crudo, que se dan por tuberías viejas, que se rompen y riegan el crudo en los bajos de la ciénaga, los cuales llegan al espejo de agua por escorrentía.

Wilson Valencia, hijo de don José María Valencia, quienes son propietarios de la finca donde están gran parte de los pozos, tubería e instalaciones del campo Palagua, afirma que lo más preocupante de toda esta problemática, no es precisamente los daños ambientales anteriores, sino el mal manejo que le dan los operadores de los campos petroleros. Wilson se refiere a los derrames de crudo, que son tapados con tierra dejando el petróleo por debajo. Ocasionan así que el pasto crezca forjando sus raíces hacia el fondo donde se encuentra el aceite, generando de esta manera un falso aspecto. Además no hacen la recolecta adecuada del crudo cuando cae a los pequeños charcos que sirven de bebederos de agua del ganado lo que agudiza más el problema.


IMG 20180203 WA0016.jpg Cortesías Fermín Rivera                                                                       Cortesía Fermín Rivera

Un informe de la Defensoría del Pueblo define en cinco los problemas de la ciénaga: el tapón de taruya, la sedimentación de hidrocarburos en el fondo de la ciénaga, los vertimientos, la ocupación de la ronda hidráulica y la contaminación de las aguas subterráneas por vertimientos y filtraciones de origen industrial.

Por su parte, Corpoboyacá la autoridad ambiental de la zona, reconoce que hay unos pasivos ambientales dejados por el sector petrolero asentado en la región desde hace décadas, que ha generado unos daños ambientales muy importantes principalmente a ecosistemas tan frágiles como la ciénaga de Palagua.

Los operadores actuales de los campos afirman que hacen lo posible por remediar los suelos, que las viejas tuberías son un problema que heredaron de la Texas Petroleum Company, cuando operó este campo durante 32 años, las cuales están reparando y cambiando por tuberías nuevas, para evitar que se siga presentando algún tipo de derrame.

IMG 20180203 WA0008.jpg Cortesía Bernado Flórez Brayan Camargo                                                                       Cortesía Jerry Riveros

Para la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales - ANLA, máxima autoridad ambiental en cuanto a este tema afirma que Ecopetrol cuenta con un plan de manejo ambiental para cada uno de los campos petroleros cercanos a la Ciénaga de Palagua, el cual está obligado a cumplir para la operación de estos, además de reconocer que ya tienen conocimiento de las denuncias sobre los daños ambientales.

Al consultar a la Unión Temporal ISMOCOL JOSHI Y PARKO sobre estas denuncias ambientales, afirman por medio de un comunicado, que la remediación de pasivos ambientales ha tenido dificultades por la negativa de un propietario en particular a permitir el acceso en áreas de sus predios. Según la Unión Temporal - UT IJP, esta negativa tiene fundamento en pretensiones económicas improcedentes o desproporcionadas. Producto de esto la UT IJP se ha visto en la necesidad de recurrir a la legislación vigente para poder acceder a los sitios afectados”, explicaron las directivas de la Unión Temporal IJP, además aseguran que no registra pasivos ambientales producto de su operación.


Por su parte, Ecopetrol, aseguró que sigue trabajando de la mano del operador del campo para lograr la remediación de los impactos. Ecopetrol asegura que nunca la operación ha realizado vertimientos a la ciénaga de Palagua. Afirmó Ecopetrol que tanto la ANLA como Corpoboyacá han hecho seguimiento a las labores de remediación y vienen asegurando el cumplimiento en los cronogramas propuestos por Ecopetrol y ejecutados por el operador (UT IJP).

IMG 20180203 WA0011.jpg Cortesía Bernardo Flórez Brayan Camargo                                                                      Cortesía Jerry Riveros

Ecopetrol también afirmó que los impactos en los bajos se están interviniendo a través de actividades de fitorremediación, que consiste en verter unas bacterias de origen orgánico, que absorben y separan el crudo del agua, para después retirarlo de forma manual, este proceso que dura varios años ha mostrado excelentes resultados en la recuperación de los bajos, hecho validado por la autoridad ambiental y con todos los estudios de soporte.


Al problema ambiental y su manejo, se le suma una gran problemática social, tales como contaminación de la ciénaga por filtración, vertimientos en bajos y zonas veredales, la falta de oportunidades laborales a las personas de la región y la poca inversión social, entre otros temas; han ocasionado que las comunidades se movilicen ante estas empresas, exigiendo no solo el respeto por la ciénaga, sino también mejores condiciones sociales y de empleo para quienes son vecinos de los campos, obteniendo como respuesta tanto de UP IJP como MANSAROVAR, la militarización de los campos, con personal del Escuadrón Móvil Antidisturbios ESMAD, lo que ha terminado en enfrentamientos violentos.

IMG 20180203 WA0009.jpg Cortesía Bernardo Flórez Brayan Camargo                                                                     Cortesía Jerry Riveros

La ciénaga lanza un llamado de auxilio, y su recuperación depende tanto del trabajo de las empresas y comunidades, para que no se siga ahogando en un mar de petróleo.

No todo es negativo en torno a la ciénaga de Palagua, en los últimos años varias fundaciones como Ecopalagua, Las Delicias Palagüeñas y moradores del espejo de agua, vienen trabajando en el desarrollo de proyectos turísticos con los cuales han logrado atraer visitantes a la ciénaga, e incluso un festival que se llevó a cabo en octubre del año anterior. Además de la realización de labores de limpieza del tapón o taruya, una planta acuática que ahoga la ciénaga y que fue sembrada por la Texas para tratar de limpiar el crudo vertido, y de los sedimentos de vegetación por la tala de árboles, las ramas y palos que quedan en el sitio de tala.

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