Sábado, 24 Febrero 2024

La conferencia de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biologica, llevada a cabo en Montreal, Canadá y presidida por China, logró un acuerdo histórico.

Cumbre 600

/El Marco mundial de diversidad biológica fue aprobado en la COP 15. Foto del CDB/

 

Por el declive en la naturaleza como resultado de las actividades humanas, el Marco mundial de la diversidad biológica tiene como objetivo abordar la pérdida de biodiversidad, restaurar los ecosistemas y proteger los derechos de los Pueblos Indígenas. A la importante cumbre asistieron delegaciones de 188 gobiernos durante dos semanas en diciembre de 2022, la cual tiene como objetivo orientar las acciones mundiales en favor de la naturaleza de aquí a 2030. 

El plan estratégico del marco incluye la protección del 30% del planeta y el 30% de los ecosistemas degradados para 2030 entre otras medidas para detener y revertir la pérdida de la naturaleza y para aumentar la financiación destinada a los países en desarrollo, principal obstáculo durante las conversaciones.

La reunion dió como resultado la adopción del Marco Kunming-Montreal, que tiene cuatro objetivos globales y 23 metas de actuación para abordarse de inmediato y lograrse hacia 2030.

Los objetivos globales generales para proteger la naturaleza incluyen:

  • detener la extinción inducida por los seres humanos de las especies en peligro de extinción y, para 2050, se reduce a la décima parte el ritmo y el riesgo de la extinción de todas las especies;
  • la diversidad biológica se utiliza y gestiona de manera sostenible y las contribuciones de la naturaleza a las personas, tales como las funciones y los servicios de los ecosistemas se valoran, se mantienen y se mejoran;
  • todo beneficio de la utilización de los recursos genéticos e información de secuencias digitales sobre los recursos genéticos se comparte en forma justa y equitativa;
  • los medios de implementación adecuados para aplicar plenamente el Marco son accesibles de manera equitativa a todas las Partes, especialmente a los países en desarrollo y los pequeños Estados insulares en desarrollo.

Entre las metas de actuación figuran:

  • Conservar y gestionar de manera eficaz al menos el 30% de las zonas terrestres, de aguas continentales y costeras y marinas. En la actualidad, el 17% de las zonas terrestres y el 8%* de las zonas marinas han sido declaradas áreas protegidas.
  • Restaurar de manera efectiva el 30% de los ecosistemas terrestres, costeros, marinos y de aguas continentales.
  • Acercar a cero la pérdida de superficies de suma importancia para la biodiversidad, incluidos los ecosistemas de gran integridad ecológica
  • Reducir a la mitad los desechos de alimentos en el mundo.
  • Eliminar gradualmente o reformar los incentivos perjudiciales para la biodiversidad en al menos US$ 500.000 millones por año, al tiempo que aumentan los incentivos positivos para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad.
  • Movilizar al menos US$ 200.000 millones anuales de fuentes públicas y privadas para la financiación de la ejecución de planes y estrategias relativas a la biodiversidad.
  • Aumentar el total de flujos financieros internacionales procedentes de los países desarrollados hacia los países en desarrollo a por lo menos US$ 30.000 millones cada año.
  • Velar por que las empresas transnacionales y las instituciones financieras controlen, evalúen y difundan con transparencia y regularidad sus riesgos y efectos en la biodiversidad, junto con sus operaciones, sus cadenas de suministro y de valor y sus carteras.

La Directora Ejecutiva del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Inger Andersen, destacó que el aspecto clave ahora en adelante es la implementación: “El éxito se medirá en términos de nuestro progreso rápido y consistente en la implementación de lo que hemos acordado. Todo el sistema de las Naciones Unidas está orientado a apoyar su implementación para que podamos realmente hacer las paces con la naturaleza”.

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