Domingo, 18 Agosto 2019

Texto: Carolina Tamayo Hernández

Es sorprendente ver la semejanza entre algunos órganos del cuerpo humano con frutas y vegetales. No solo son casi idénticos en su forma, sino que benefician directamente a ciertas partes del cuerpo humano.

¿Te has dado cuenta de que las nueces parecen un cerebro diminuto?. No es casualidad. Como dicen, la naturaleza es sabia. Día a día encontramos sorprendentes adaptaciones de los seres vivos con su entorno. Partiendo del dicho de que la naturaleza lo resuelve todo, algunas frutas y verduras que son similares a ciertos órganos del cuerpo son en realidad altamente beneficiosas para estos.

A continuación mostramos una lista con ejemplos de parecidos y detallamos las propiedades de cada alimento sobre su semejante.

Fuente: National Geographic

Ojo | Zanahoria

Las rodajas de la zanahoria tienen la misma forma de un ojo; las irradiaciones y las líneas imitan la pupila y el iris. Esta hortaliza regenera el flujo de sangre hacia los ojos y además está llena de vitaminas antioxidantes que se transforman en vitamina A al ingresar al cuerpo. El beta-caroteno es una de ellas, que además de reducir el riesgo de desarrollar cataratas, disminuye las probabilidades de degeneración macular, un mal que produce ceguera en personas mayores.

Cerebro | Nuez

Parece un cerebro humano con sus dos hemisferios. La forma de su cáscara es igual a la división natural de la corteza cerebral, que separa el hemisferio izquierdo del derecho. Las nueces tienen un alto contenido en ácidos grasos omega 3, omega 6 y omega 9. Estos frutos secos desarrollan neuronas transmisoras que potencian el buen funcionamiento del órgano que asemejan. Según especialistas, su ingesta puede ayudar a combatir enfermedades como la demencia o el Alzheimer.

Riñones | Fríjoles

Son los riñones en miniatura. Tienen propiedades depurativas y por eso ayudan a desintoxicar el organismo a través de la eliminación de líquidos. Un dato curioso: las judías, una forma de llamarles, no muy común en nuestro país, se usan con frecuencia en la medicina tradicional china como remedio para reforzar la actividad del riñón y mejorar su funcionamiento.

Huesos | Apio

Los tallos largos y delgados del apio son como el radio y el cúbito de los brazos. Este vegetal contiene aproximadamente un 23 por ciento de sodio, al igual que los huesos del cuerpo, y concentra grandes cantidades de silicio, mineral fundamental para aportar fortaleza a la estructura molecular de los huesos. Además, también tiene altas dosis de calcio, otro elemento necesario para la salud de la estructura ósea.

Testículos | Higos

Cuelgan de a dos cuando están creciendo, por eso se parecen a los testículos. Estimulan la movilidad del esperma masculino y aumentan el número de espermatozoides, lo cual previene la esterilidad masculina. En muchas culturas, los higos están relacionados con los órganos sexuales del hombre y la mujer. Su alto contenido en aminoácidos aumenta la libido.

Esta fruta concentra elevadas cantidades de vitamina B6, responsable de segregar serotonina, comúnmente llamada la hormona de la felicidad.

Senos | Toronja

Su similitud con las células mamarias es más que coincidencia. Contienen limonoides, que han demostrado inhibir el desarrollo de cáncer en animales de laboratorio y en células mamarias humanas. Las naranjas, toronjas, limas y limones no solo se asemejan a los senos por su forma redonda, sino que también realizan una función específica sobre ellos, facilitando el drenaje linfático de las glándulas mamarias de forma natural.

Corazón | Tomate

Corta un tomate por la mitad y observa las cámaras que albergan a las semillas. ¡Son como las cavidades del corazón! Estudios revelan que el licopeno presente en esta fruta reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiacas y contrarresta el efecto del colesterol LDL saludable.

Para una mejor absorción del licopeno, se recomienda mezclar el tomate con grasas vegetales como el aceite de oliva.

Útero | Aguacate

La forma de bombilla del aguacate evoca el útero femenino. Esta fruta es rica en ácido fólico, un fitoquímico indispensable para asegurar el crecimiento del bebé en el útero. Asimismo, ayuda a disminuir las posibilidades de sufrir displasia cervical, una enfermedad de fase precancerosa.

Un dato curioso: un bebé permanece en el útero materno durante aproximadamente nueve meses de gestación, el mismo tiempo que tarda un aguacate desde su floración hasta la maduración.

Hígado | Jengibre

Tiene la forma de un hígado. El gingerol, sustancia que le confiere ese olor particular, es usado para controlar las náuseas y vómitos, síntomas que se presentan cuando el hígado está inflamado.

La raíz de jengibre, que combina partes anchas con otras más estrechas imita la forma del aparato digestivo. Los chinos llevan siglos usándola para calmar los males estomacales. El jengibre también es conocido por sus propiedades contra el mareo y sus facultades antiinflamatorias. Algunas pruebas realizadas en laboratorios de Estados Unidos han demostrado que el consumo constante de esta raíz ralentiza el ritmo de crecimiento de los tumores del intestino.

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