EatCloud es una plataforma digital que actúa como puente entre todo tipo de empresas del sector alimenticio, para a distribuir los que no alcanzan a vender, a bancos de alimentos y fundaciones.
/Canva/
En Colombia, según el Departamento Nacional de Planeación, cada año se desperdician cerca de 9,76 millones de toneladas de comida, lo que equivale al 34% de la producción nacional de alimentos. Una cifra alarmante si se contrasta con el más reciente reporte de la FAO (2024), que señala que el 28% de la humanidad sufre inseguridad alimentaria, es decir que más de 2.200 millones de personas que no tienen garantizado el acceso a alimentos suficientes y nutritivos.
El contraste es evidente, mientras la producción agrícola mundial alcanza niveles récord, millones de familias pasan hambre. Las causas son múltiples y se retroalimentan: conflictos armados, fenómenos climáticos extremos y crisis económicas. Frente a este panorama, el papel de la innovación tecnológica y empresarial resulta decisivo.
EatCloud, startup colombiana, es una plataforma digital de redistribución de alimentos, conectando a empresas del sector alimenticio con bancos de alimentos y fundaciones. Su objetivo es rescatar la comida que no se alcanza a vender y darle un destino seguro y eficiente, reduciendo el desperdicio y combatiendo el hambre.
La operación de EatCloud ya alcanza 46.000 toneladas de alimentos rescatados en Colombia y México, provenientes de supermercados, hoteles, restaurantes y productores agrícolas. Esta labor no solo tiene un impacto social directo, sino que también contribuye a reducir la huella ambiental. Al desviar estos alimentos de los vertederos, la startup ha logrado mitigar aproximadamente 109.000 toneladas de CO2, ayudando a combatir el cambio climático desde la cadena de suministro alimentaria.
Uno de los grandes ventajas de su sistema es el uso de Inteligencia Artificial (IA) para automatizar la redistribución de excedentes. Su tecnología permite visualizar indicadores en tiempo real sobre impacto económico, social y ambiental, al tiempo que optimiza procesos internos en las empresas.
Para las empresas que se vinculan, la plataforma ofrece beneficios tangibles como ahorro en costos logísticos, ventajas tributarias, trazabilidad desde el origen del excedente hasta el beneficiario final, cumplimiento normativo y acceso a datos personalizados de impacto. Además, fortalece la reputación corporativa, al alinear la gestión de alimentos con los principios de sostenibilidad y responsabilidad social empresarial.
Esta labor está alineada con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2: Hambre Cero, cuya meta global para 2030 aún parece lejana. Sin embargo, avanzar en la reducción del desperdicio y en la redistribución de alimentos es clave para garantizar poblaciones más saludables, sistemas alimentarios más resilientes y mercados globales más sostenibles.
EatCloud demuestra que la innovación tecnológica puede convertirse en un motor real de cambio social y ambiental. El reto está en escalar este tipo de soluciones, que más emprendimientos con visión sostenible encuentren espacio para nacer y fortalecerse, y que las empresas ya consolidadas comprendan el valor de sumarse a estas plataformas. Respaldarlas no solo significa optimizar recursos y reducir impactos, sino también consolidar un modelo empresarial que aporte a la construcción de sistemas alimentarios más justos, eficientes y resilientes.