Sábado, 14 Diciembre 2019

Históricamente, la cantidad de sedimentos que llegan por el Canal del Dique se incrementa con el aumento de su caudal. Tal es el atraso, que apenas los diseños de las esclusas, que ayudarían a reducir la cantidad de sedimentos que llegan a la bahía, los finalizarían en el segundo semestre de éste año y su aprobación se dará a principios de 2017, para luego iniciar su construcción.

 

 

Luego de conocerse el avance de tan sólo un 31% de las obras de mitigación en el Canal del Dique, la preocupación de los ambientalistas y pobladores de la Bahía de Cartagena va en aumento. Dentro de las obras que debe realizar el Fondo Adaptación se encuentra la construcción de las esclusas que disminuyan los sedimentos que caen a la bahía, aumentando su contaminación. (Lea además: Espectacular imagen demuestra error histórico en Cartagena).

Ayer (6 de julio), pescadores de la comunidad de Bocachica protestaron por el aumento de la contaminación. Según ellos, se han elevado las enfermedades, sobre todo en los niños, y han disminuido las formas de su sustento familiar, como la pesca artesanal. Además denunciaron que Cardique continúa expidiendo licencias sin realizar las consultas previas respectivas.

Sin embargo, tanto las obras de las esclusas como la conexión de ciénagas en el Canal del Dique están establecidas para desarrollarse a largo plazo. “Desde su estructuración el proyecto se dividió en dos fases: una prioritaria para atender los centros poblados y reforzar las zonas débiles de los diques existentes y otra de largo plazo que incluye esclusas para regular y redistribuir el agua (caudales) y los sedimentos”, dijo mediante un comunicado el gerente del Fondo Adaptación, Iván Mustafá Durán.

Se estima que en el último trimestre de 2016 y el primero del año siguiente, se sienta con más fuerza el Fenómeno de La Niña, temporada para la cual no estarán listas las esclusas y la Bahía de Cartagena tendrá que recibir un poco más de material de arrastre, aumentando su contaminación.

 

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Aguas cristalinas de la bahía de Cartagena hoy convertido en un sistema estuarino. / Foto: El Espectador.  

 

En la última década, el canal ha transportado nueve millones de toneladas de sedimentos cada año –cifra a enero de 2015-, aproximadamente un 30% más que en los años 80. Este incremento se debe a la modificación de su cauce -en 1952- y la rectificación de sus curvas, que se realizó en 1982. Las curvas servían de trampas naturales de sedimentos. Ahora, éstos han destruido cerca de 180 hectáreas de arrecife de coral en la Bahía de Cartagena. (También le interesa: Así era la bahía de Cartagena).  

Por lo pronto, no queda más que esperar a que las esclusas y compuertas sean construidas. Así mismo, que se evalúen otras alternativas para disminuir la sedimentación del canal, como las opciones expresadas por el ingeniero en recursos hídricos, Marcelo García, miembro del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad de Illinois, en los Estados Unidos, en una entrevista a El Heraldo, en el marco de la celebración del Día del Mar el pasado 1° de julio.

Para el ingeniero García, se deben sembrar mangles para estabilizar las riberas del canal y retener los sedimentos. También se podría pensar en la desviación de agua y sedimentos mediante unos vanos (parecidos a la baldosa), los cuales reorientan el agua del fondo, que tiene más sedimentos.  

Lo cierto es que, por ahora, sólo se realizarán las esclusas. Pero, como lo contempla el Fondo Adaptación, es una obra a largo plazo, que no alcanzará a estar lista para afrontar el Fenómeno de La Niña que se aproxima.

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