Lunes, 3 Agosto 2020

La Sociedad Americana del Cáncer concluyó en su investigación que los pigmentos presentes en el tomate, presentaron una disminución del 50% en tumores cancerígenos de piel.

Una investigación llevada a cabo en el Departamento de Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Universidad de Ohio, Estados Unidos, reveló que el consumo diario de tomate puede constituir una medida preventiva en contra del cáncer de piel. Los resultados fueron publicados en la revista Scientific Reports y además de revelar las propiedades anti-cancerígenas del tomate, también demostró que las soluciones pueden variar dependiendo del género de una persona.

El estudio empleó grupos de ratones machos y hembras a los cuales se les proporcionó durante 35 semanas una dieta que consistía en un 10% de polvo de tomate. Una vez se finalizó con el régimen alimentario, los animales fueron expuestos a luz ultravioleta y finalmente se registró el número de tumores desarrollados entre este grupo de ratones y un grupo control al cual no se le proporcionó tomate deshidratado como parte de su dieta. Los resultados revelaron que, en promedio, los ratones que tenían incluido tomate en su dieta presentaron una disminución del 50% en tumores cancerígenos de piel, comparados con aquellos pertenecientes al grupo control.

TomatesFoto tomada de www.verdecora.es

La explicación científica detrás de la diferencia observada entre grupos de ratones se basa en los pigmentos que le dan el característico color rojo a los tomates, ya que estos compuestos pueden ofrecer protección contra los rayos de luz ultravioleta. Lo curioso del estudio es que el efecto protector de los pigmentos del tomate sólo tuvo incidencia en los machos, lo cual implica que las estrategias a implementar en contra de este cáncer puntual, deben considerar el sexo como factor importante en la efectividad de la solución. 

El pigmento más potente presente en el tomate se conoce como licopeno y es el de más alto efecto antioxidante de todos los pigmentos presentes en el tomate. Sin embargo, los investigadores no descartan que el efecto anti-cancerígeno del tomate pueda ser fruto de la combinación de todos sus pigmentos, pues algunos estudios paralelos han demostrado que cuando aislan el licopeno en un suplemento sintético, el tomate se muestra más efectivo a la hora de prevenir quemaduras en la piel tras una exposición directa a rayos ultravioleta. Los investigadores concluyen que si bien el consumo de tomate es efectivo en la protección de la piel, esta debe ser sólo una medida complementaria a otras más agresivas y seguras como el uso diario de protector solar.

0
0
0
s2smodern

Banner Fijo Superior UniAndes