Martes, 22 Octubre 2019

A través de una orden sin precedentes jueza de Argentina ordenó el Traslado de Cecilia, una chimpancé de 30 años que se encuentra en el Zoológico de Mendoza en Argentina, al santuario de Grandes Primates en Sorocaba, estado de San Pablo en el Brasil.

 

La Asociación de Abogados y funcionarios por los Derechos de los Animales de la Argentina, presentó un recurso de hábeas corpus y tuvo en cuenta las siguientes consideraciones en la demanda: “Cecilia ha sido privada ilegítimamente y arbitrariamente de su derecho de la libertad ambulatoria y a una vida digna por parte de autoridades del zoológico”; con respecto al estado anímico resaltaron que “se encuentra profundamente deteriorado y empeorando día a día con evidente riesgo de muerte, es deber del Estado ordenar urgentemente la libertad de esta persona no humana, que no es una cosa y, por ende, no puede estar sujeto al régimen jurídico de la propiedad sobre la cual cualquier persona pueda tener el poder de disposición de ella”. “La chimpancé Cecilia se encuentra viviendo de modo absolutamente solitario, sin ningún tipo de compañía de sus congéneres, siendo que los chimpancés son animales extremadamente sociales, sin ningún espacio verde o árboles para ejercitarse ni tampoco algún enriquecimiento ambiental, como instrumentos y juegos para entretenerse”.

CuXabuxWEAIwK08Foto: Crédito Divulgacion Proyecto GAP

La jueza argentina, María Mauricio accedió a las pretensiones de la Asociación y declaró en la resolución final que “Cecilia es sujeto de derecho no humano, específicos de su naturaleza” agregó que “la mayoría de los animales y, concretamente, los grandes simios son también de carne y hueso, nacen, sufren, beben, juegan, duermen, tienen capacidad de abstracción, quieren, son gregarios; la categoría de sujeto como centro de imputación de normas (o “sujeto de derecho”) no comprendería únicamente al ser humano sino también a los grandes simios. La acción de habeas corpus, en el caso que nos ocupa, ha de ajustarse estrictamente a preservar el derecho de Cecilia a vivir en un medio ambiente y en las condiciones propias de su especie”, según el expediente P-72.254/15. La jueza afirmó que no quería que la chimpancé pasara otro invierno en la Argentina.

Con la decisión se le concede la defensa de los derechos propios de la especie y las autoridades argentinas han pedido seis meses para hacer efectiva la decisión de la jueza y poder hacer el traslado de Cecilia al Santuario de Grandes Primates de San Pablo.

Proyecto GAP
Jaqueline Ramos vocera del santuario de Protección a los Grandes Primates en San Pablo o Proyecto GAP, lugar a donde Cecilia llegará próximamente, le dijo a Catorce 6 que la mayoría de chimpancés que llegan al santuario vivían en situaciones de grande estrés y presentan comportamientos anormales.
“En el santuario están acompañados por un equipo de veterinarios expertos que primero hacen un tratamiento de salud que es necesario y seguido el acompañamiento para la adaptación del animal a la rutina del santuario con una evaluación más psicológica”.

Cuando llega el animal “es priorizada la socialización, porque los chimpancés son animales muy sociables por naturaleza, el animal es introducido en un grupo o por lo menos en convivencia con otro chimpancé”.
Ramos dice que “en la mayor parte de los casos los resultados son muy buenos. Chimpancés que antes se automutilaban por ejemplo, pasan a convivir con otros de su especie y presentan un comportamiento más calmado y sereno. Es notable que ellos se sienten más felices y el impacto en su bienestar es muy positivo”.

En el santuario hay casos como el de Alex un macho de 27 años que estuvo en un circo de Brasil durante mucho tiempo y le arrancaron los dientes, cuando era joven. Entiende español y portugués y debe comer comida líquida por la falta de su dentadura. Bruna por su parte, es una hembra de 21 años que no soporta los lugares cerrados, porque estuvo confinada en una jaula gran parte de su vida.

También esta Francés que tiene más de 50 años y nació en África, y aún siendo una bebé fue llevada a los Estados Unidos. En el refugio sospechan que vivió en laboratorios de experiencias médicas cuando joven. No gusta del contacto con los seres humanos y viven en compañía de Quennie, otra chimpancé que es su grande aliada.

El refugio de grandes especies ya se encuentra atento a la llegada de Cecilia, “no tenemos previsto la fecha, pero con la decisión de la juez argentina, comienza todo el proceso oficial de importación que depende de mucha documentación y fiscalización de las autoridades competentes de los dos países”. Según Jaqueline Ramos, Cecilia “tiene grandes posibilidades de ser bien recibida en un grupo o al menos con otro chimpancé, puesto que vivir en un grupo es lo ideal para ella, y la expectativa de ella puede ser muy parecida a la de un ser humano”.

Mientras tanto Afada continúa haciendo un llamado para la terminación de los zoológicos en el mundo.

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