Miércoles, 19 Junio 2019

Cuando concebimos la revista hace 5 años soñamos con llevar conocimiento ambiental a comunidades rurales y urbanas, para contribuir en su relación con el entorno y en la construcción de nuevos paradigmas. Si bien muchos celebraban la iniciativa, lo que nunca nos imaginamos fue lo que nos dijeron algunos periodistas, empresarios y líderes ambientales en esa época: que en Colombia no había lectores para una revista ambiental, que cerraríamos antes de la quinta edición como otras revistas, y que los temas se nos agotarían en la primera edición.

Catorce6 nació de la dificultad para el ciudadano común de comprender aquellos temas ambientales que venían siendo debatidos con distancia de la academia y con pocos expertos dispuestos a explicarle. Antes del arranque hicimos un estudio de mercado, descubrimos que la estética ambiental local no era del gusto del público, y pudimos diseñar las distintas secciones, el tono y el estilo. Este estudio fue esclarecedor: a los ciudadanos no les gusta el catastrofismo; así como hay público para el amarillismo, también lo hay para la esperanza. De esta manera surgieron las secciones de Denuncia, Investigación, Viaje ambiental, Producción más limpia, Novedades jurídicas y Foto fauna, entre otras.

No queríamos estar al vaivén de la agenda política del momento ni de cada líder ambiental.

Queríamos sustento para toda la información que brindáramos y conformamos un consejo editorial de la academia. No queríamos estar al vaivén de la agenda política del momento ni de cada líder ambiental. Queríamos llegar a los lectores con información sustentada y evitar los juicios de valor tan presentes en las discusiones ambientales, para así presentar todas las caras de los problemas ambientales que abordáramos en análisis sencillos pero completos, y exigimos a nuestros periodistas rigor en las investigaciones y tratamiento de los temas.

En estos 5 años hemos entendido que muchos de los debates destructivos tienen instigadores con propósitos o intereses que subyacen y que distancian el análisis del interés general. Si se trata de presiones desde el sector público, vemos intereses de control de burocracia y de captura de presupuestos; si es desde el sector privado, aparece la expresión de competencia destructiva entre empresas o el ánimo de desacreditar autoridades ambientales cuando sus decisiones pueden impactarlas. También desde las ONG se ve presencia de competencia caníbal o los intereses de capturar presupuestos, descarriladas de su razón de ser.

Afortunadamente no todo es así: en estos 5 años hemos visto jóvenes entusiastas que han hecho de la defensa del planeta su pasión, empresarios que han abrazado la causa de la sostenibilidad con el mismo entusiasmo con el que defienden sus negocios, y funcionarios públicos que todos los días asumen como autoridad ambiental el tema con mística y compromiso. Pero no podemos desconocer que se sigue presentando la tendencia de analizar problemas ambientales con agenda.

... en estos 5 años hemos visto jóvenes entusiastas que han hecho de la defensa del planeta su pasión...

Durante estos 5 años de Catorce6, a pesar de las presiones nos hemos mantenido en la senda inicial. Aunque estamos llenos de satisfacciones –pues nuestros periodistas se han ganado siete premios de periodismo y el mercado nos recibe con agrado– lo que más nos genera compromiso es el agradecimiento de las comunidades alejadas que reciben la revista sin costo. A esas comunidades y a todos nuestros lectores, ¡muchas gracias! Esperamos cumplir más lustros de periodismo ambiental.

Por Cecilia Rodríguez González Rubio y Eduardo Chávez López

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