Un estudio del Servicio Geológico de Estados Unidos demostró el impacto de estas actividades en la frecuencia sísmica de un sector de ese país.
Imágen de referencia / Foto: Eleconomista.esCatorce6 conoció la más reciente investigación realizada por expertos de la Universidad Southern de Dallas y el Servicio Geológico de Estados Unidos en el cual se concluye que varios terremotos registrados recientemente en la Cuenca de Fort Worth (FWB), de Texas, fueron provocados por la actividad humana.
La conclusión publicada en la revista Science Advances se basa en datos de reflexión sísmica de alta resolución, contrastada con la interpretación de otros científicos de que la sismicidad reciente de Fort Worth se debe a la deformación de fallas que se han mantenido activas desde la Era Paleozoica.
Los terremotos ahora ocurren en regiones que tuvieron poca o ninguna sismicidad antes de 2009, mientras que las áreas previamente activas han mantenido tasas de sismos casi constantes.
“Desde 2009, la actividad sísmica en la CUS ha aumentado marcadamente, y numerosas publicaciones sugieren que este aumento se debe principalmente a los terremotos inducidos por la inyección de aguas residuales en pozos profundos, al agua de reflujo de las operaciones de hidrofracturación y al agua producida que acompaña a la producción de hidrocarburos”, advierte la publicación.
Agrega además que “nuestros resultados apoyan la afirmación de que los terremotos recientes de FWB son de origen inducido; esta conclusión es completamente independiente de los análisis que relacionan la sismicidad y las prácticas de inyección de aguas residuales”.
Agrega además que “nuestros resultados apoyan la afirmación de que los terremotos recientes de FWB son de origen inducido; esta conclusión es completamente independiente de los análisis que relacionan la sismicidad y las prácticas de inyección de aguas residuales”.
Estas averiguaciones sugieren además que estos terremotos no ocurren antes de lo que lo hubieran hecho en el caso de fallas continuamente activas durante largos períodos de tiempo.
En cambio, los sismos indican la reactivación de fallas inactivas como consecuencia de la inyección de fluido.

El mapa muestra las principales características tectónicas de la cuenca, la sismicidad instrumental y la extensión geográfica de Barnett Shale, la principal unidad de producción de petróleo y gas. La salmuera producida y las aguas residuales asociadas con la estimulación de reservorios no convencionales se reinyectan a través de pozos profundos. / Imágen: Sicence Advances
En cambio, los sismos indican la reactivación de fallas inactivas como consecuencia de la inyección de fluido.

El mapa muestra las principales características tectónicas de la cuenca, la sismicidad instrumental y la extensión geográfica de Barnett Shale, la principal unidad de producción de petróleo y gas. La salmuera producida y las aguas residuales asociadas con la estimulación de reservorios no convencionales se reinyectan a través de pozos profundos. / Imágen: Sicence Advances

















