Bogotá les echa ojo a las basuras
Cecilia Rodríguez González-Rubio
Presidenta
Una emergencia sanitaria decretada en 1988 y motivada por la pésima gestión de las basuras, fue el origen de la operación privada del servicio público de aseo.
El diseño que en esos tiempos se realizó, tuvo un énfasis en el modelo financiero de manera que resultara de interés para actores privados, omitiendo los criterios de sostenibilidad ambiental.
Desde entonces Bogotá ha tenido importantes resultados en limpieza urbana y en la atención de hechos cumplidos como los de la disposición final. Por ello, la capital ha sido una referencia en Colombia y América Latina en materia de esquemas para la recolección, el barrido, la limpieza y disposición final de residuos.
Los contratos actuales de recolección, barrido y limpieza vencen en 2010, lo que significa un desafío para el Distrito de ir incorporando más elementos de sostenibilidad ambiental, de forma tal, que se preserve el modelo económico. De manera concomitante, la vida útil del relleno de Doña Juana, fruto de una decisión reciente de la CAR, podría tener escasos 7 años más.
Ante esta realidad tiene sentido la decisión adoptada por la UAESP de mirar integralmente el esquema, sus aciertos y vacíos a la luz de experiencias internacionales.
Aunque emergencias como la de 1988 no se han vuelto a presentar, los impactos ambientales de experiencias como la de Doña Juana siguen siendo muy grandes para las comunidades vecinas y para la calidad de los suelos. Así mismo, es importante analizar el impacto en las tarifas de muchos elementos que pueden efectivamente mejorarse.
Es el caso de los costos del transporte, por contar con este sitio de disposición final y la necesidad de asegurarse que los recursos recibidos de la tarifa se apliquen exclusivamente en la prestación del servicio, como lo indica la ley 142.
Por otra parte, es necesario revisar, y en especial por parte de la Comisión de Regulación de Agua y Aseo, el componente de aprovechamiento o reciclaje de residuos. El esquema de los contratos de Bogotá teóricamente incorporaba este componente, que se implementaría con las llamadas rutas selectivas, pero ello no tuvo los resultados que se esperaban.
Enhorabuena aparecen estas miradas a la experiencia Bogotana, y se hace comparándola con otras de otros paises.
El resultado del intercambio y evaluación de los dos foros programados por la UAESP, van a marcar el rumbo de la solución a una problemática que sigue siendo vigente: Los residuos domésticos siguen siendo el drama en todas las regiones de Colombia.










(1 votes, average: 4.00 out of 5)



Leave your response!