Cuadros, esculturas y conciencia ambiental es lo que se encuentra en el museo ecológico de Paipa
En Paipa Boyacá, a sólo tres horas de Bogotá, además de las aguas termales a las que muchas personas les tienen fé por sus cualidades curativas, se encuentra una casa, repleta de ‘obras de arte’ hechas a punta de materiales reciclados, a la que su dueño le llama el museo de la conciencia ambiental.
Hace nueve años, Raúl Segura Arevalo un pensionado de Telecom, decidió vender todo, dejar Bogotá y desplazarse a Paipa a construir el museo, crear conciencia ambiental y de paso superar el fallecimiento de su hijo.
Comenzaba el nuevo milenio y Raúl, que ya gozaba de las mieles de la jubilación y no sabía cómo invertir su tiempo, acepto la invitación de un amigo para trabajar como voluntario en la Fundación Renacer, allí aprendió un poco sobre la problemática ambiental del mundo y sobre las posibilidades de crear diferentes objetos a partir de cualquier material que encontrara en la basura.
Cuenta Raúl que al principio a muchas personas les parecía curioso verlo por la calle bien vestido y reciclando, y sonriendo recuerda que un día un taxista le pregunto que si vivía del reciclaje y que si le iba tan bien como para coger taxi y trastear chatarra.
Además de reciclar y elaborar diferentes cosas, se dio cuenta de la oportunidad que tenia de ser útil a la sociedad y empezó a dictar talleres gratuitos en escuelas de bajos recursos, allí los niños quedaban maravillados al ver como unas latas inservibles y unos hierros torcidos cuyo futuro solo podía ser la caneca de la basura, se convertían en un carro, un avión o un instrumento musical.
En los talleres que dictaba, hacia que los niños llevaran a la escuela lo que vieran que sus padres iban a desechar en la basura, como botellas, tarros, empaques y cartones y luego en clase los asesoraba para que cada uno elaborara un nuevo juguete. “la mejor retribución era ver el entusiasmo que le ponían, aunque un día unas niñas de un colegio del barrio las Ferias en Bogotá me reunieron varias monedas de 200 pesos y yo no supe que hacer”, cuenta nostálgico Raúl.
Pero la falta de colaboración de varias instituciones educativas hicieron que Raúl dejara los talleres, entonces fue cuando tomo la decisión de buscar un sitio turístico para montar su museo y exponer todas sus obras, además de enseñar algunas reflexiones para el cuidado del planeta.
Cuando llegó a Paipa se acerco a la alcaldía para contarle su proyecto al alcalde y de paso solicitarle un poco de ayuda para promocionarlo, solicitud que no fue atendida por el burgomaestre, quien además, le advirtió que aunque no le veía ningún inconveniente al proyecto, lo que si esperaba era que eso no fuera a convertirse en un basurero.
Pese a todo esto el museo funciona de martes a domingo y solo cuesta mil pesos la entrada, al ingreso Raúl hace la presentación del libro Nuestro Planeta en Peligro, que escribió e ilustró el mismo, sobre unas latas que cuelgan a la entrada, el libro explica problemas ambientales como el calentamiento global o la deforestación y enseña cómo podemos ayudar, reciclando y ahorrando agua y energía.
Luego hace el recorrido por las diferentes salas no sin antes mostrar como la terminación de la edificación, pisos, techos, columnas y la ornamentación son hechos con botellas y tapas de gaseosa, pedazos de lozas, costales, pendones, piñones de bicicletas, latas de carros y hasta pedazos de enjalma.
Durante el recorrido se visita una sala con instrumentos musicales y una escultura de la florecita rockera Andrea Echeverry, también hay una granja, unos autos de fórmula uno en homenaje a Montoya, una escultura representativa de María Isabel Urrutia con todo y medalla, los diferentes medios de transporte, un salón extraterrestre, una plaza de toros y una galería con cuadros y esculturas, con temas ecológicos, religiosos y políticos.
Aunque el museo ha sido visitado por muchas personas, inclusive extranjeros que le han comprado algunas de sus obras, Raúl quiere en el futuro trasladarlo a otro sitio más grande, para convertirlo en un parque museo en el que los niños puedan jugar en las atracciones que ya está empezando a construir, obviamente de reciclaje.











(2 votes, average: 3,50 out of 5)


papi te quiero y me parese chevere lo que estas haciendo
att:kareliz tu hija
Leave your response!